Los famosos 21 gramos

Una madrugada de enero vi la publicación de una amiga en Facebook  sobre si realmente existe el alma en las personas. A su vez, esto me recordó eso que se dice que todos perdemos 21 gramos en el momento exacto de nuestra muerte. Así que me puse a husmear un poco de donde proviene esta afirmación.

Todo comenzó cuando un doctor en medicina llamado Duncan MacDougall que trabajaba en Haverhill (Massachusetts)  trató de medir la masa supuesta mente perdida por un cuerpo humano momento de morir.

Pesó seis pacientes mientras estaban en el proceso de “caput” de tuberculosis en un hogar de ancianos.  Fue relativamente fácil determinar cuando la muerte era sólo unas pocas horas, y en este punto se colocó toda la cama en una balanza de tamaño industrial que, al parecer sensible al gramo.

Tomó sus resultados (una cantidad variable de pérdida de masa en la mayoría de los seis casos) para apoyar su hipótesis de que el alma tiene masa, y cuando el alma salió del cuerpo, así lo hizo en masa. Determino que el alma pesa 21 gramos basándose en la pérdida media de peso en los seis pacientes en cuestión de minutos u horas después de la muerte. Otros estudios fueron presentados antes para confirmar los resultados con ratones y otros animales.

La hipótesis fue que un portal se formaba después de la muerte que luego se llevó el alma, jeje.

MacDougall también midio con quince perros en circunstancias similares y reportaron resultados como “uniformemente negativa”, sin observarse cambios en la masa. Él tomó estos resultados como una confirmación de que el alma tenía peso, y que los perros no tienen alma.

En marzo de 1907, los experimentos de MacDougall se publicaron en el Diario de la Sociedad Americana para la Investigación Psíquica y la revista médica American Medicine , mientras que la noticia se difundió al público en general por el New York Times .

Aunque generalmente se considera como sin sentido o bien se considera que no han tenido ningún merito científico, de encontrar MacDougall que el alma humana pesa 21 gramos se ha convertido en un meme en la conciencia pública.

Toda esta historia le presto el titulo a la siguiente película.

MacDougall afirmó que para poder confirmar algo habría que realizar el experimento muchas veces más, para tener mejores resultados y más precisos.
Hay que tener en cuenta que se intentó medir algo con una precisión del 0,05%, lo cual no sería tan complicado si fuese un cuerpo inerte como una roca, pero teniendo en cuenta que es un cuerpo de unos 80 kg, que tiene muchos líquidos y gases, que se mueve, y que no se sabe en qué momento va a morir, es bastante difícil realizar una medición precisa.

Este experimento desgraciadamente no tiene ningún valor científico, por todos los errores que tuvo. Y creo que si alguien tiene los recursos para repetirlo, tal vez debiera hacerlo, pero evidentemente hay cierta incredulidad desde el punto de vista profesional, ya que ha pasado más de un siglo y no hay registros de que se haya vuelto a hacer.

  • Anonmail

    interesante pero se nota que esta traducido con el google translate y ni siquiera esta revisado.. practicamente un copy paste, mas atencion para la próxima!